Disciplina: Un rasgo imprescindible para los empresarios
Empezar un nuevo negocio, sobre todo en esta coyuntura económica, puede ser una aventura arriesgada, pero si se tienen los rasgos y la actitud adecuados, se puede tener éxito. El ingrediente clave del éxito empresarial es la disciplina, un atributo que tendrá un gran impacto en todos y cada uno de los aspectos de tu nueva empresa.
La disciplina es algo más que decirse a sí mismo que no debe gastar los ingresos de su primera gran venta en un nuevo televisor para su fiesta de la Super Bowl, aunque eso forma parte de ella. Tendrás que usar la disciplina en todos los aspectos de tu nuevo negocio, incluyendo:
1. Definir sus objetivos
Las personas disciplinadas creen que la suerte no es algo que simplemente ocurre. Hay que crearla. Esto implica establecer objetivos claramente definidos y medibles.
Si no has definido tu objetivo, ¿cómo sabrás cuándo lo has alcanzado?
2. Desarrollar y cumplir un plan
Aquí es donde muchos empresarios se quedan cortos. Tienen un gran producto, ideas innovadoras y un objetivo. Simplemente no saben cómo convertir estas cosas en un negocio viable: no tienen un plan.
Las personas disciplinadas se tomarán el tiempo necesario para establecer un plan lógico con pasos manejables y contingencias. Y lo que es más importante, se ciñen a él: no toman atajos, no se saltan las partes difíciles ni se rinden cuando las cosas se ponen difíciles.
Si tiene problemas de disciplina, cree un plan que conste de muchos pasos pequeños. Esto te permitirá celebrar las pequeñas victorias en el camino, lo que te animará a seguir adelante y mantener el rumbo.
Este gato no siguió el plan. Está claro que le falta disciplina. Crédito de la foto: demandaj via photopin cc
Aprender a decir «no»
Las personas disciplinadas saben cuándo decir «no», tanto a sí mismas como a los demás. Por muy tentador que sea darse un capricho con un nuevo Mercedes -y por muy fácil que sea convencerse de que se necesita uno para el negocio- es importante anteponer las necesidades de la empresa a los deseos más profundos. La disciplina significa mantener el flujo de entrada de dinero, no el de salida.
También significa ser capaz de rechazar ofertas para invertir en otras empresas y personas. Las personas disciplinadas no pierden de vista la pelota proverbial y no se dejan distraer de sus objetivos.
Mantener la profesionalidad
Asegurarse de que uno se comporta de forma profesional en todos los ámbitos de la empresa requiere disciplina. Para tener éxito, un empresario debe tener siempre presente cómo le percibe el mundo exterior. Esto implica crear y alimentar una imagen profesional, que debe mantenerse incluso cuando se trata de los clientes más difíciles. Esto requiere disciplina.
La disciplina, sin duda, desempeña un papel enorme en la creación y el crecimiento de un negocio de éxito. Antes de embarcarse en una aventura empresarial, asegúrese de que posee los niveles necesarios de este importante rasgo. Le hará ganar o perder.